Cuando hablamos de Urbanismo sostenible hay tres aspectos fundamentales que es necesario entender en equilibrio para un correcto desarrollo: sostenibilidad económica, social y medio ambiental.
El primer aspecto, Sostenibilidad Económica, no se basa únicamente en la viabilidad del proyecto sino que, además, durante el diseño de una urbanización se definen los criterios para que esta constituya como un foco de oportunidades para implantar empresas nuevas que den servicio a la localidad proporcionando, asimismo, nuevas oportunidades laborales a los residentes de la misma.
Por otro lado, la Sostenibilidad Social se basa en definir durante el diseño aquellos criterios que respondan a las demandas sociales del entorno mejorando la calidad de vida de la población, asegurando la participación ciudadana y creando una comunidad en continuo cambio y que pueda integrarse con las áreas que la rodean, evitando la creación de 'ghettos'.
Por último, la sostenibilidad medio ambiental permite que las nuevas urbanizaciones provoquen la menor alteración posible en el entorno en el que se insertan. Para ello, entre otros criterios se tendrá en cuenta reducir al máximo el consumo energético y de recursos, generar la menor cantidad posible de residuos y emisiones y minimizar los impactos del ciclo de vida de los materiales seleccionados para el desarrollo, mantener y mejorar la biodiversidad y proteger los hábitats existentes etc.
Con el fin de establecer un método de evaluación de la sostenibilidad en proyectos urbanos, surge BREEAM ES Urbanismo. Es un estándar independiente y voluntario, de evaluación y certificación que se centra es criterios fundamentales de sostenibilidad ambiental, social y económica. Su funcionamiento se basa en la evaluación de ocho categorías: Clima y Energía, Comunidad, Ecología, Diseño del Lugar, Transporte, Recursos, Economía y Edificios.